bump green

Disfrutamos de...

  • opciones veganas o plant-based
  • horario non-stop 7 días a la semana
  • la iniciativa #LunesSinCarne
  • la decoración
  • sabores distintos a los habituales

Dudamos sobre...

  • indicación confusa de los platos veganos o plant-based
  • confusión del equipoentre celiaquía y veganismo
  • mal servicio de platos calientes como fríos
  • platos servidos a destiempo

Una decoración elegante y muy verde, en honor a su nombre, con las últimas tendencias en diseño para conseguir una foto #insta perfecta. Bump Green sabe cómo atraer por el nombre y conquistar por la vista.

Abierto en 2016 y ubicado al lado del Retiro (Calle Velázquez 11, Madrid), Bump Green se suma a la moda de la comida healthy y del slow food. Tal y como explican en su web, los creadores de su carta de #comidaconalma, como se denomina su menú, son los chefs David Ariza y Jordi Bresó.

Bump Green: la visita

Durante la primera visita a Bump Green lo primero que cautiva es la decoración. El musgo artificial y las tonalidades verdes invaden el local mientras contrastan con muebles con un cierto toque vintage. La carta, diseñada con elegancia y con aspecto informal, ofrece desde entrantes hasta postres, pasando por ensaladas y platos principales, en los que se mezclan alimentos de origen animal y vegetarianos.

Para un vegano, el primer paso es localizar los platos veganos o con opción vegana. En este caso la carta incluye tres símbolos, uno para Sin gluten, otro para Vegetariano y un último para Plant-based.

Primeras dudas

El concepto vegetariano queda claro para los veganos: suele usarse como sinónimo de ovolactovegetariano, que significa que esos platos pueden incluir lácteos o huevos pero no carne ni pescado. Sin embargo el concepto plant-based puede resultar confuso, puesto que un plato puede tener como base principal los vegetales pero incorporar alimentos de origen animal como aderezo, por ejemplo. En este momento nos surgen las dudas y preguntamos.

La camarera nos informa de que plant-based suele ser vegano. Buscamos una hamburguesa, y no encontramos ninguna con el símbolo de vegetariano o plant-based, pero la de remolacha y quinoa parece serlo. Preguntamos. Nos dicen que es vegana, pero no tiene ninguna indicación en la carta. Volvemos a preguntar. Nos fiamos de la respuesta de la camarera tras consultar con un compañero. Preguntamos de nuevo sobre el hummus de garrofón (indicado con Opción vegana). Pedimos. Esperamos.

El concepto plant-based es confuso, mucho más cuando algunos platos veganos no están indicados como tal.

La comida

El entrante de hummus de garrofón vegano, en teoría, llega a la mesa con las chips de verduras. Le consulto a la camarera si es la opción vegana seguro, por si acaso. Me dice que lo vegano es la mayonesa de algas, que lo demás no porque lleva un poco de gluten, según le han dicho en cocina. En este momento es cuando toda la seguridad que creía tener en un restaurante de este estilo se desvanece. Si la camarera duda de si un hummus es vegano por llevar algo de gluten (y habiéndoselo dicho en cocina), la única sensación que tengo desde ese momento es la de no saber lo que estoy comiendo. Y no es una buena sensación para disfrutar de una comida siendo vegano. Justamente este tipo de sitios se supone que aportan tranquilidad a la hora de comer para alguien que sigue esta alimentación.

Más tarde llega la hamburguesa de quinoa y remolacha. Al no estar indicada en la carta como vegana o plant-based, reviso que no tenga nada de origen animal. Parece que no. Pero está totalmente fría, ni con un toque de plancha. Le pido a la camarera que la caliente. El sabor es bueno aunque mejoraría con alguna salsa que le aportara algún contraste al sabor dulzón de la remolacha.

A la hora del postre volvemos a mirar la carta. Si nos fijamos en las indicaciones del menú, parece que solo los sorbetes y el tatín de manzana tienen opciones veganas pero… ¿el resto de postres no son ni siquiera vegetarianos? No llevan la indicación del triángulo correspondiente. Por tranquilidad, me quedo sin postre. A pesar de ello sospecho que el brownie es vegano… pero me quedo sin probarlo.

La conclusión

A pesar de vislumbrar la buena intención por parte de los dueños y los chefs de incluir platos vegetarianos y opciones plant-based en su carta, la actual señalización no es la mejor forma de comunicarse con el público vegano. El concepto plant-based es confuso, mucho más cuando algunos platos, como la hamburguesa de quinoa y remolacha, no están indicados como tal cuando es (supuestamente, espero que sí) vegana. Entonces, ¿solo se consideran plant-based los platos que contienen únicamente vegetales? Esta es la primera idea que viene a la mente; sin embargo se contradice cuando en algunos platos se ofrece la opción vegana con el mismo símbolo al lado. ¿Por qué no usar el adjetivo vegano directamente y evitar confusiones, tanto a los trabajadores como a los clientes?

La ventaja de ir a comer a un restaurante de este estilo, con opciones vegetales, es la tranquilidad que le aporta a un vegano o vegetariano saber que va a existir una variedad de platos disponibles entre los que poder elegir. Esto no es lo habitual en restauración por lo que los veganos preferimos ir a este tipo de locales por seguridad. Sin embargo, todo se disloca desde el momento en que el personal confunde celiaquía con veganismo. La tranquilidad se evapora y de repente aparecen dudas constantes sobre si lo que te están sirviendo es apto para ti.

El restaurante Bump Green es un lugar bonito y elegante donde disfrutar de una carta con algunas opciones veganas. Para mejorar la experiencia debería de contar con un equipo que conozca las diferencias entre celiaquía, vegetarianismo y veganismo para poder asesorar al cliente de forma correcta en todo momento . Además la simbología de la carta debe ampliarse y mejorar para ofrecer claramente a un vegano o vegetariano todas las opciones existentes. Así la comunicación con este tipo de clientes aportará tranquilidad. También mejorará la experiencia de usuario al poder disfrutar de todas las opciones, además de pedir postre sin miedo.